La jornada de Champions de ayer fue una lástima un día más para el Asfi Itxako, que tuvo en la mano poder recuperar el control de la situación y del acceso a las semifinales, pero que al menos y tras el partido clave de Gyor no les descarta del todo para la última jornada.No dependerá sólo de su resultado frente al Midtjylland danés en Estella, también de lo que sea capaz de hacer el Gyor -sin jugarse nada- en Larvik, esto tiene más peligro.
Itxako volvió a coquetear ayer con la victoria en tierras húngaras y no le sonrió la suerte un día más. De nuevo al final, donde alguna precipitación, las intervenciones de Palinger o el acierto postrero de Andrea Lekic, privaron a las de Ambros de haber conseguido una machada merecida. No es normal que este equipo acabe la Main Round sin haber sumado todavía un triunfo. Lo han peleado y merecido, pero no lo han certificado, esa puede ser la condena final que les prive de las semis.
Debo ser sincero y reconocer que ayer no esperaba que pudieran parar al Gyor, pero así fue, una vez más demostrando que tiene una pasta especial. Tampoco entraba en mis cálculos y creo que en los de nadie, que el Larvik perdiera por semejante diferencia ante las danesas. Vamos, que esta Main Round está resultando excesivamente loca.
Ya veremos. El mérito consolidado es llegar a la última jornada con opciones y que al menos el equipo, si es que no entra en semifinales, se despida con un triunfo en Lizarrería frente al Midtjylland.
De la liga Asobal lo mejor estuvo en el Príncipe Felipe de Zaragoza y el derroche extremo que tuvo que hacer el Barça para ganar al Caja 3. La vuelta de Pasqui le va a costar asimilar el esfuerzo por llegar a títulos esta campaña. Los de Mariano Ortega estuvieron muy bien, con un extraordinario Iñaki Malumbres, y muy poco le faltó a los aragoneses para dar la campanada. Las últimas decisiones arbitrales tampoco me gustaron nada, pero quizá sea injusto achacarles la responsabilidad del resultado.
Del resto, como no, debo destacar la victoria de los "míos", el Helvetia Anaitasuna que ha dado un paso decisivo para la permanencia al ganarle a Naturhouse. Matías Schulz y las huestes de Aitor Etxaburu hicieron lo que saben bien, batirse el cobre hasta el último suspiro y obtener el máximo crédito.
Para acabar, el fin de semana no ha sido maravilloso para mi. Después del accidente deportivo del jueves, al estamparme la cara contra el suelo y fracturarme el malar y el suelo orbital. Dos días de hospital, para casa y con una tumefacción en la cara que tardará en irse. Es lo que más me incomoda. Tengo un cuarto de cara insensible y por no tener, no tengo ni hambre.
Me consolaré pensando que hay accidentes peores, pero estos casos te hacen valorar lo bien que se está cuando todo es apacible y sin sobresaltos.
¡Qué poco lo valoramos!






