En la final de esta tarde, el THW Kiel ha sido mejor ... sí, de acuerdo, pero con una serie de peros que podrían haber condicionado mucho el título.
Lo primero, no es de justicia que el equipo que repite presencia en la F4 por tercera vez consecutiva vuelva a jugar la segunda semifinal del torneo. La lectura de esto es bastante simple: menos descanso=menos frescura=peores localizaciones de lanzamiento=piernas cansadas=todas las de perder.
Si a todo ello le añades un arbitraje permisivo para el Kiel como el que han hecho los serbios (el checo Koubes ha estado de cárcel con varias agresiones clamorosas) dan como resultado que el jugador se desquicie y se desequilibre. A este factor también contribuye que el portero rival, el histriónico Thierry Omeyer, haya estado rayando a gran altura.
Hoy las bajas se han notado como nunca, la de Mariusz Jurkiewicz e Isaías Guardiola en defensa, la de Alberto Entrerríos (¿¿¿ baja inesperada ???) y la de Roberto García Parrondo por tres exclusiones (una que no la han visto en ningún rincón de Europa), han sido una pesada losa que ha limitado las rotaciones. Por ejemplo, Lazarov estaba fundido, Cañe parecido, Chema tres cuartos de lo mismo y a Markussen le ha "pesado" demasiado el nivel de partido.
El Kiel ha hecho su trabajo, duro, muy duro en defensa y efectivo en ataque. Si Jicha estaba anulado, el veterano Kim Andersson o el jovencito Palmarsson salen al rescate (el islandés es una debilidad para mi). El checo -que siempre está- ha tomado el mando al final, lo mismo que la contribución efectiva de Narcisse, Illic e incluso el también veterano pivote sueco, Marcus Ahlm.
No hay más argumentos que razonar, o sí, pero a mi juicio estos expuestos son de suficiente peso como para decantar la final.
En resumen, el fondo de armario del Kiel ha sido más profundo y lustroso que el del Atleti. Me da pena por los rojiblancos, que se merecen ganar una F4, un formato muy exitoso, pero que para llevarse el trofeo hay que poner más en la gran final. No será porque no lo han intentado.
Más vale que el domingo se ha arreglado con la clasificación del equipo nacional femenino para los Juegos de Londres. El hecho de saber que podían perder hasta por seis goles creo que ha influenciado demasiado el juego de las de Jorge Dueñas. Hubo un momento que sufrimos con el arreón de Croacia, pero hubiera sido demasiado palo llegar hasta el final y no llevarse el premio.Enhorabuena para tod@s porque después de este ciclo de medallas en europeos y mundiales, no podía quedar fuera una participación olímpica. Allá ya veremos de que es capaz la selección.
El último broche del fin de semana es para dar la enhorabuena al Frigoríficos Cangas de Morrazo de mi amigo Víctor "Pillo" García, que se ha hecho con el segundo billete a la Asobal después de imponerse en la final de la fase de ascenso al Villa de Aranda. Los gallegos suben junto a los cordobeses del Ars Palmanaranja.







