viernes 20 de enero de 2012

UN PASO ADELANTE

que no el definitivo. Se cumplió la lógica y España ha llegado a la segunda fase, main round con tres puntos y plenas opciones de acercarse a las semifinales.
El partido contra Rusia, 30-27, ha sido tan duro y complejo como me lo esperaba. Chocar contra las moles rusas es como hacerlo contra una pared a cien por hora: demoledor. En ese trabajo arduo cobra más mérito si cabe la labor ingrata del pivote, Julen Aginagalde, que se ha fajado como un jabato para arñar espacios, provocar penaltis y hasta anotar algunos goles. Enorme, como siempre. No menos lo han estado Joan Cañellas aportando gol en momentos decisivos, lo mismo que Cristian Ugalde, que ha sido el que menos veces se ha topado con el hoy infranqueable, Oleg Grams.
El resto ha sumado, que no es poco, en momentos más y en otros un poco menos, como Eduardo Gurbindo, muy grande en defensa, pero que en ataque ha tenido varias pérdidas que han despertado la reacción rusa para igualar un partido que tenían muy desequilibrado en la segunda parte. Hoy los más apagados han resultado Juanín, tras ser engullido por Grams, e Iker, que sólo ha tenido un penalti, para fallarlo y ya no volver a la cancha. Jota a parado a rachas. Dani Sarmiento ha hecho lo que ha podido, lo mismo que Raúl. El eje defensivo 6/0 también ha peleado horrores y es que hoy era un día de currelas y no de estrellas. Así lo ha hecho el equipo nacional, para llevarse el triunfo.
En definitiva, misión cumplida. Lástima el puntito que se escapó frente a Hungría y que puede tener luego su peso en oro. Teniendo en cuenta la derrota de Islandia ante Eslovenia, podíamos haber pasado a liderar el grupo II junto a Croacia con dos puntos de ventaja sobre el resto, vamos, un cuarto de semifinales en el bolsillo.
Lo que es evidente es que los Europeos son demoledores. No hay respiro, así que evitar lesiones es clave, luego cualquier jugador puede aportar un día su eclosión del campeonato.
Diremos lo de casi siempre: lo mejor está por llegar.